CREADO POR ABRAHAM VIDAL latinfumador@hotmail.com
Posted by Sigfrido on 1/26/2008, 12:51 am, in reply to "Nuevo relato."
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Victoria también había encontrado ocasiones para fumar, en alguna ocasión fumó un cigarrillo con su madre pero también, cuando su madre empezaba a pensar en Victoria como en una incipiente fumadora, le rechazó varias invitaciones porque no quería que aquello se convirtiera en una rutina. Cuando iba a visitar a su abuela Victoria llevaba un paquete de cigarrillos de su madre para invitarla a uno y fumar con su abuela, pensando que un cigarrillo de vez en cuando ya no perjudicaría a su abuela y supondría una interrupción de la monotonía de su vida de anciana. Fumar con la abuela era como una travesura cómplice y cariñosa. También fumó alguna vez estando con amigas fumadoras, pero siendo cuidadosa en no convertirlo en una pauta de comportamiento.
En una ocasión, después de muchos días sin que Victoria fumara un cigarrillo, tras tomar un café con su madre y sus hermano, su madre encendió un cigarrillo y Victoria le pidió una calada. Victoria recibió el cigarrillo y dio una lenta calada, que saboreó e inhaló con cuidado devolviendole el cigarrillo a su madre.
-Victoria, si te apetece fumar ¿Por qué no te enciendes un cigarrillo?- dijo su madre tras ver como su hija exhalaba el humo satisfecha.
-No, no quiero enviciarme. Me gusta mucho fumar y me resultaría muy fácil engancharme.
-Haces bien, pero ya hace bastante que no te he visto fumar nada.
-Pensé que a lo mejor estaba fumando demasiado a menudo y que era mejor frenar.
-¿Entonces ya no vas a fumar?- intervino su hermano.
No creo, quizá… no se.
-Victoria, haces bien en no querer engancharte.
-Aunque no fumo tanto yo estoy enganchada y no es algo muy positivo que digamos. Disfruto fumando pero es un fastidio necesitarlo, así que no me gustaría que te engancharas. Pero si tienes cuidado puedes darte el gusto de fumar algo sin coger el vicio.
-Pero mamá- dijo el hermano- ¿No será demasiado peligroso? Es más seguro simplemente no fumar ¿Por qué correr el riesgo?
- Por el placer de fumar, te olvidas de que fumar es un placer- contestó la madre.
- No vale la pena. Es más importante la salud.
- Ay Mauro, eres un puritano. Claro que vale la pena disfrutar, en la vida no todo es utilidad y eficacia. Disfrutar es importante en la vida. Si decides fumar algún cigarrillo claro que corres el riesgo de pasarte y engancharte, como casi todo tiene un riesgo. Pero ¿Vas a dejar de andar en bici por si te atropellan o no vas a relacionarte nunca con chicas por temor a una enfermedad venerea?
-Pero ¿Es posible fumar un poco sin engancharse?- dijo Mauro con excépticismo.
- Estoy convencida- afirmó la madre de Victoria y Mauro.
Victoria había asistido al debate entre su madre y su hermano como una espectadora, sorprendida y luego divertida al ver que, de tan enfrascados como estaban en el debate, los dos habían acabado hablando como olvidando que ella estuviera delante. No comentó nada de lo que se había debatido y se guardó su opinión para si, no queriendo quitar la razón a ninguno de los debatientes, pero el sábado siguiente al coincidir con una conocida y una amiga de esta, cuando estas se pusieron a fumar Victoria contempló los cigarrillos humeantes como si fueran apetitosas golosinas para adultos, por lo que para sorpresa de las dos fumadoras, les pidió un cigarrillo y se unió a la fumada. El domingo, en la animada sobremesa tras la comida en familia con tíos y primos, también fumó en compañía de sus familiares. Al verla fumar su hermano Mauro le dirigió una mirada acongojada. En cuanto pudo Victoria se acercó a su silla, le susurró que no creyera que pretendía ser una adulta autosuficiente y que siempre sería su hermanita pequeña, tras lo cual le dio un beso en la mejilla. La idea de fumar un cigarrillo de vez en cuando era muy atractiva para Victoria y pensó que se lo podía permitir.