CREADO POR ABRAHAM VIDAL latinfumador@hotmail.com
Posted by Sigfrido on 1/26/2008, 12:54 am, in reply to "Nuevo relato."
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El padre de Victoria había dejado de fumar hacía años, pero su madre era una fumadora moderada. Unas semanas después de la mini gira por las Islas Canarias, Victoria se encontraba tomando café en la cocina de casa con su madre. Tras dar unos sorbos a sus cafés, su madre abrió la cajetilla que se había traido a la mesa y se encendió un cigarrillo. Victoria sintió una punzada de nostálgica envidia al ver a su madre fumar.
- Mamá ¿Puedo cogerte un cigarrillo?
La madre de Victoria se quedó pasmada un momento, sorprendida por la inédita petición.
- Coge uno si quieres, ya eres mayor para fumar si te apetece.
Victoria cogió un cigarrillo y se lo encendió ante la atenta mirada de su madre.
- ¿Has empezado a fumar?
- No mamá- Contestó tras soltar una bocanada de humo con naturalidad- recientemente he fumado algo pero no fumo.
La madre de Victoria la contemplo con una disimulada sonrisa, sorprendida de ver fumando a su sensata y formal hija. La madre de Victoria llevaba varios años siendo la única persona fumadora de la casa y, para su propia sorpresa, no pudo evitar sentirse un poco complacida por la expectativa de que su hija empezara a fumar. “No me gustaría que fumara mucho, claro”, pensó la madre de Victoria tratando de ser razonable, “pero sería divertido si de vez en cuando fumara, así tendría compañía para fumar. Además, se la ve contenta fumando”.
La misma Victoria estaba algo sorprendida de estar fumando con su madre y de haberle pedido un cigarrillo, pero en el momento de pedírselo le pareció que no era una petición tan rara y que, después de todo lo que había fumado con Idoia y Beatriz, un solo cigarrillo sería inofensivo. Sin embargo al saborear su cigarrillo, reencontrando las sensaciones que había conocido durante la mini gira canaria a pesar de lo distinto del contexto, se dio cuenta de que le estaba gustando fumar el cigarrillo pese a no estar de gira con La Napia de Cezanne. Ahora no estaba de viaje, era el cigarrillo en si, potenciado por la compañía, la fuente de satisfacción. Era como si antes no hubiese saboreado de verdad el tabaco.
- ¿Te gusta fumar?- le preguntó a Victoria su madre curiosa antes de dar una larga chupada a su cigarrillo.
- Si- confesó Victoria- sabe rico. No me extraña que la gente se enganche a esto.
“Me parece que realmente me gusta fumar. Tengo que tener cuidado”, pensó Victoria antes de dar otra calada e inhalarla lentamente.