CREADO POR ABRAHAM VIDAL latinfumador@hotmail.com
Posted by Trinidad D. on 1/10/2009, 3:11 am, in reply to "El lio de empezar a fumar."
83.34.105.47
Os sigo contando.
Un par de días después, tras unas clases, las cuatro amigas nos juntamos a tomar un café. En la cafetería había gente fumando y me dieron muchas ganas de fumar. Miré a Araceli y ella me devolvió la mirada, dándonos cuenta de que las dos estábamos pensando en fumar y que había que hacer algo para resolver aquella situación tan incómoda. Araceli echó mano a su mochila y yo a mi morral sacando sendas cajetillas y mecheros. Siena y Verónica nos miraron con sorpresa y nos preguntaron si es que habíamos empezado a fumar. Les contestamos que si, que ahora éramos fumadoras, no empedernidas pero fumadoras. Araceli y yo esperábamos algún reproche pero para nuestra sorpresa no lo hubo, en vez de eso, con cara de circunstancias, Verónica sacó otro paquete de cigarrillos de su bolso con logos de Carolina Herrera, confesando que también fumaba. Cogí un pitillo y me lo encendí mecánicamente mientras asimilaba la situación, Verónica y Araceli me siguieron.
Pensé que Siena, la sensible Siena, debía estar pasando un mal rato al ver que de repente se quedaba en minoría en la pandilla, convertida súbitamente en una pandilla de viciosas. Entonces dijo avergonzada que no llevaba cigarrillos pero que ella también había empezado a fumar un poco durante el verano. No se atrevió a pedir un pitillo pero Araceli le ofreció, cogió uno y yo le dio fuego. Vimos como la introvertida y poética Siena aspiraba una bocanada de humo con gula y fumaba como una experta.
Contemplé alucinada como las cuatro amigas, tan sanas y responsables, nos habíamos convertido en una cuadrilla de fumadoras, como aquellas que antes veía y que me parecían un tipo gente muy distinta de nosotras. Allí estábamos, cuatro amigas fumadoras entretenidas compartiendo su vicio.
No pude reprimir más mi curiosidad y pregunté a las chicas como es que habían empezado a fumar, siendo antes convencidas no fumadoras. Araceli fue la primera en contar su experiencia.
Bueno, es tardísimo y ya estoy cansada de escribir. No pensaba que me fuera a costar tanto trabajo. Si alguien quiere que continue contando esta anécdota que me anime, a ver si supero la pereza. Besos.