CREADO POR ABRAHAM VIDAL latinfumador@hotmail.com
Posted by Trinidad D on 1/12/2009, 11:18 pm, in reply to "Re: El lio de empezar a fumar. Cacao + Vogue, mmmmmmm ;-)"
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El sabor del Ducados Rubio azul era algo más amargo que el del Vogue pero también menos básico y más vegetal; y la sensación gratificante del fumar y aquella pizca de embriaguez era la misma que al fumar un Vogue. Me alegré de volver a disfrutar aquellas sensaciones ya tan conocidas que había llegado a apreciar, pero al momento, como si una nube oscura ocultara repentinamente el sol, me di cuenta de algo: si fumar un Ducados rubio era tan parecidísimo a fumar un Vogue, eso quería decir que los Vogue eran cigarrillos como los demás y que no era que me divirtiera fumar Vogues sino que había adquirido gusto por los cigarrillos, por cualquier cigarrillo. Me sentí aturdida por el descubrimiento, era como si hubiera sido víctima de alguna estafa, jamás me hubiera puesto a experimentar con cigarrillos de aquella manera, si lo había hecho con los Vogue era porqué creía que era otra cosa, creía que estaba disfrutando de un lujo poco común y raro y que no por gustarme fumar Vogues me iba a gustar fumar cigarrillos en general, no sabía que en realidad de lo que estaba disfrutando era de un producto corriente, abundante, adictivo y peligroso.
Al día siguiente, cuando mi abuela encendía un cigarrillo recordaba algo contrariada la experiencia de la noche anterior. Contrariada pero también confusa y con algo de envidia de mi abuela, pero cuando me ofreció rechacé la oferta algo secamente. Luego por la noche no tenía muchas ganas de dormir. Me quedé leyendo en la habitación hasta tarde algo intranquila. Recordé con remordimiento el tono hosco con el que había rechazado la invitación de mi abuela cuando me había ofrecido un cigarrillo, gesto del que, confusa, no me había sabido disculpar inmediatamente, como ahora me daba cuenta que hubiera debido hacer. Pensar en eso me llevó a pensar en los cigarrillos, en como fumar el Ducados rubio había sido sustancialmente igual que fumar un Vogue. ¿Realmente era tan parecido o me había confundido? Pensando que no iba a poder dormir salí a dar una vuelta por la casa para relajarme un poco cortando el hilo de mis pensamientos. Cogí un vaso de agua en la cocina y fui al salón a beberlo poco a poco mientras por la ventana observaba el paisaje nocturno. Recordé que la abuela Mica dejaba sus cigarrillos en el salón y deseé fumar, comprobar que realmente fumar Ducados rubio era como fumar Vogue. Impulsivamente fui junto al cajón donde mi abuela guardaba los cigarrillos, cogí uno y lo encendí. Tras exhalar la primera bocanada de humo al aire del salón, débilmente iluminado por la Luna y un farol del jardín, sentí la misma gratificante sensación que cuando fumaba mis últimos Vogues, la satisfacción que ahora sabía que proporcionaban los cigarrillos, no solo los Vogues. Di otra calada al cigarrillo contenta de reencontrarme con aquellas sensaciones. No quise que el rastro de humo hiciera muy evidente que estaba fumando en el salón, por lo que salí al porche a fumar relajadamente.
Al día siguiente, después del té, la abuela Mica encendió su imprescindible pitillo y me acordé de lo que había pasado el día anterior. Se lo dije a mi abuela y le pedí disculpas. Mi abuela aceptó mis disculpas comprensiva y, quizá malinterpretando los motivos de mi disculpa, me preguntó si me apetecía fumar. Rechacé la invitación con una sonrisa mientras pensaba: “Mentira. Si que me apetece”.