CREADO POR ABRAHAM VIDAL latinfumador@hotmail.com
Posted by Trinidad D on 1/12/2009, 11:31 pm, in reply to "Re: El lio de empezar a fumar. Verónica la fumadora."
83.34.105.47
Un asunto distinto era cuando mis amigos especiales se enteraban de que había empezado a fumar. Estos amigos especiales son chicos con los que trato al margen de mis círculos de amistades. Con ellos quedo yo sola, sin quedar con nadie más, o sea, en plan cita. Aunque soy estrictamente hetero, debe ser que soy un poco inmadura que aun no me veo con novio. En vez de eso cuando necesito un poco de romanticismo, quedo con alguno de estos amigos especiales y encantadores. Algún día querré algo más y tendré una relación amorosa más comprometida e intensa. Tardé más tiempo en destaparme como fumadora ante estos amigos, como con ellos me juntaba sola, no tenía el apoyo de la presencia de mis amigas fumadoras para hacer esa revelación y afrontar ese cambio de imagen y, además, como en las citas con mis amigos especiales nunca había fumado y ellos no fumaban, tampoco es que me costara mucho trabajo no hacerlo. Pero acabó apeteciéndome fumar delante de ellos en algunas ocasiones, por ejemplo quedando a tomar café o cuando me iba de excursión en plan pareja un día entero o incluso más. Cuando me decidí a fumar delante de mis amigos especiales no todos se lo tomaron igual. Unos aceptaron que fumara y otros mostraron su contrariedad. Como tampoco es que tuviera gran necesidad de fumar, a los segundos les dije que solo fumaba de tarde en tarde y evité fumar estando con ellos.
Hubo un caso especial, uno de estos amigos especiales amigo que puso una cara un poco rara cuando encendí un cigarrillo en su presencia. Pensé que le disgustaba que fumara pero el me dijo que no, sin querer dar más explicaciones. Con insistencia y persuasión acabé consiguiendo que me explicara su reacción y me confesó que le ponía cachondo verme fumar, que no tenía ni idea de que fumara y que el verme hacerlo le parecía erótico, bonito y sugerente. Para que no se sintiera incómodo quité importancia a su reacción y le hice ver que no me molestaba, pero aunque traté de que no se me notara, me dio bastante vergüenza que mi amigo reaccionara así al verme fumar. Tardé algo en volver a fumar con ese amigo pero al final lo hice, pensando que era un poco cínico decirle que no me molestaba que le pusiera verme fumar y luego evitar hacerlo delante suya. Fui perdiendo la vergüenza hasta que siempre fumaba delante de él, incluso exhibiéndome un poco. Acabé encontrando el lado divertido a jugar con su fetichismo.