CREADO POR ABRAHAM VIDAL latinfumador@hotmail.com
Posted by Trinidad D on 1/12/2009, 11:44 pm, in reply to "Re: El lio de empezar a fumar. Siena muestra a su hermana pequeña los encantos del tabaco."
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Nos gustó la experiencia compartida de descubrir juntas una marca de cigarrillos, como si fuera una cata. Especialmente a Siena, tan amante del tabaco, que pensaba que sería interesante explorar el mundo del tabaco, experimentando con más marcas. En otra reunión de amigas Siena apareció con una cajetilla de Gauloises rubios y nos invitó a hacer una degustación de aquellos cigarrillos. Ese tipo de degustaciones se convirtieron en un entretenimiento que hacíamos con frecuencia. Una de nosotras traía una marca de cigarrillos para que la conociéramos y todas la fumábamos con curiosidad. Al principio fumábamos las marcas más corrientes, del tipo de las que encuentras en las máquinas de tabaco, pero un día se me ocurrió llevar una cajetilla de cigarrillos Vogue y, salvo a Verónica, a las chicas les encantaron esos finos, largos y teatrales cigarrillos. A Verónica no le hicieron mucha gracia porque era bastante seria en cuanto al fumar, pero Araceli y Siena disfrutaron fumando unos cigarrillos tan elegantes y llamativos. El precedente de los Vogue supuso ampliar el tipo de cigarrillos que fumábamos en las degustaciones, incluyendo marcas poco convencionales. Así fumamos Dunhill Internacional, Camel Natural Flavor, Fine 120, Mecánicos o R1 Slim Line. También establecimos la regla, al estilo de las catas de vino, de que para no saber la marca de los cigarrillos y así poder probarlos sin prejuicios, cuando propusiéramos una degustación llevaríamos los cigarrillos en una pitillera. A veces no era posible recurrir a la pitillera porque había cigarrillos no cabían, como los Fine, pero si eran de un tamaño corriente en las degustaciones siempre usábamos la pitillera. La idea había sido de Araceli cuando, tras traerse una noche unos Mecánicos para que todas los probáramos, cada vez que encendía uno Verónica criticaba la marca exageradamente. A partir de entonces, cuando nos fumábamos una nueva marca sin conocer cual era, Verónica no valoraba los cigarrillos o lo hacía con ambigüedad, para no arriesgarse a decir que le gustaban unos cigarrillos baratos.
Siguiendo con su gusto por lo francés, Siena trajo unos Gitanes que supusieron nuestra primera incursión en el mundo del tabaco negro, con su sabor intenso y auténtico. Nos costó un poco acostumbrarnos pero le cogimos gusto y en nuestras degustaciones empezamos a alternar el tabaco rubio con cigarrillos negros como Ducados Azul, Blanco e Internacional, Davidoff, Gauloises Brunes e incluso Celtas. Tras haber probado algunas marcas de cigarrillos largos, de ancho normal como los Marlboro 100 o LM 100, o finos, Araceli se atrevió a traer unos More, quizá porque después de traer una serie de marcas modestas, trayendo unos cigarrillos elegantes quería evitar encasillarse o parecer cutre. Nos encantaron los More. Los More son sin duda los cigarrillos más vistosos y glamorosos. Verónica refunfuñaba si hacíamos una degustación de cigarrillos que no fueran rubios y de tamaño convencional, los cigarrillos largos le parecían una extravagancia ridícula solo disculpable si se trataban de Marlboros largos, del tabaco negro decía que era tosco y cutre, aunque luego lo fumaba sin problemas. Con los More hasta Verónica se divertía fumándolos.