Posted by Sigfrido on 10/31/2011, 2:10 pm, in reply to "Chicas de bachillerato. Episodio 16."
213.60.51.162
Hola de nuevo. Esta vez he tardado mucho en poner un nuevo episodio. La verdad es que la falta de comentarios a mi relato, desde hace meses, no me ha estimulado mucho para poner un nuevo capítulo. Andáis un poco rácanos a la hora de darle a la tecla. En cualquier caso, a continuación os pongo un nuevo espisodio.
Días más tarde Mariluz había ido con su padre a recoger a su madre a la peluquería. Esta, la señora Togores, se estaba retrasando un poco, por lo que el señor Plaza y su hija entretenían la espera paseando por la calle peatonal en la que se encontraba la peluquería.
- ¡Efrén! ¿Cómo te encuentras?- oyeron Mariluz y su padre a sus espaldas.
Al darse la vuelta se encontraron a la señora Sandoval.
- Hola Celia- le contestó afablemente el señor Plaza, seguida por Mariluz.
- Hola Mariluz- saludó a esta la señora Sandoval, tomando a esta por un brazo cariñosamente e iniciando un intercambio de besos con Mariluz y su padre.
El señor Plaza y la señora Sandoval se preguntaron por viejos amigos comunes, pudiéndose dar noticias solo de alguno de ellos. Mariluz se sorprendió al descubrir que Celia Sandoval, amiga de su madre, era amiga de su padre desde hacía más tiempo que de su madre. Se conocían desde el colegio y en su juventud estaban en la misma pandilla. En realidad Juliana Togores había conocido a la señora Sandoval a través de su ahora marido. Fue luego, con los años, que por la complicidad femenina la amistad entre ambas mujeres fue creciendo mientras que la amistad de Celia con Efrén Plaza fue quedando en un segundo plano.
Celia Sandoval dejó el tema de las viejas amistades comunes para incluir en la conversación a Mariluz. Al poco, Juliana salió de la peluquería, los vio desde el portal y se unió al grupo contenta. Enseguida Juliana comentó que antes de entrar en la peluquería había visto “una blusa preciosa” en una tienda cercana y preguntó a su marido si no le importaba si se acercaba un momento. Efrén accedió resignado y Mariluz celebró la ocasión de ir a ver trapitos.
- Me encantaría acompañaros- explicó la señora Sandoval- pero tengo algo de prisa.
- Lástima. Otro día quedamos y vamos de compras.
- Claro- se comprometió Celia Sandoval con un brillo de feliz anticipación en la mirada.
- Nos vamos pitando antes de que nos cierren, perdona que te dejemos así- se excusó la señora Togores.
- No hay problema, pasadlo bien- contestó la señora Sandoval mientras Juliana y Mariluz ya se alejaban al trote sin preocuparse del señor Plaza.
- Enseguida voy con vosotras- les dijo Efrén Plaza, no muy seguro de que le escucharan.
Vieron alejarse a la madre y a la hija.
- Me hubiese encantado ir con ellas.
- Seguro- contestó divertido Efrén a Celia.
- Mariluz ya está hecha una mujer.
- Si, supongo que si- aceptó el señor Plaza a regañadientes- Se me hace un poco difícil dejar de verla como una niña. Creo que para Juliana es más fácil, pueden ir de compras juntas y tienen esa complicidad femenina.
- Seguro, pero siempre es complicada la adolescencia de los hijos.
- Mariluz incluso tiene amigas que fuman, no me extrañaría que ella también lo haga- comentó con pesar-, la encontré fumando una vez y me confesó que alguna vez había fumado un cigarrillo.
- Bueno, si fumara tampoco es para tanto.
- Dices eso porque eres fumadora.
- Soy fumadora y me gusta, pero creo que se debe esperar a ser completamente adulto para fumar, es demasiado complicado para un adolescente. Sin embargo si una chica como Mariluz descubre que le gusta fumar y decide hacerlo, poco se puede hacer para evitarlo, es divertido fumar un pitillo con las amigas. Cuando descubrí que mi hija Mónica, con dieciséis años, era fumadora, no tuve más remedio que asumirlo. Al menos Mariluz ya tiene dieciocho.
- Aun tiene diecisiete- le corrigió Efrén.
La señora Sandoval se encogió de hombros.
- Y aunque tuviera dieciocho, a esa edad aun no son adultos, por más que legalmente sean mayores de edad- reconoció Celia- Pero aunque le prohíbas fumar seguirá fumando. Si no lo puede hacer en casa procurará pasar más tiempo en la calle con gente que fume, que pueden ser gente maravillosa o no. Si fuma es mejor aceptarlo y procurar que fume poco.
- Quizá tengas razón.
- Lo importante es que Mariluz sea una mujer feliz y sana.
- Pues para que esté sana no parece una buena idea fumar.
- Oh, no exageres. El tabaco es un vicio menor, un vicio mucho más benigno que otros. Si no se fuma demasiado fumar no hace tanto daño y en la vida hay que darse algún gusto para conservar el humor. Mírame a mi, fumo y estoy bien sana.
- Si- reconoció Efrén- pero tu debes tener algún pacto con el diablo- bromeó.
- No tanto- dijo la señora Sandoval sonriendo halagada- pero me esfuerzo en cuidarme.
El señor Plaza guardó silencio un momento antes de cambiar de tema.
- Muy bien. Eduardo está muy entretenido con la asociación de recuperación del patrimonio folclórico.
Efrén Plaza, que conocía a la pareja, creyó percibir los ecos de una relación fría y distante.
- Te noto descontenta.
- ¿Descontenta?
- ¿Te parece que falta, no se, pasión, en vuestro matrimonio?
- Lo cierto es que mi relación con Eduardo es bastante tranquila. No tenemos lo que tú y Juliana.
- Mujer, Juliana y yo no somos ningún volcán de pasión amorosa.
- No sois un par de adolescentes pero si que mantenéis un buen fuego- insistió Celia Sandoval, sin que Efrén Plaza se lo pudiera negar- Mi relación con Eduardo no es así. Eduardo nunca fue muy efusivo, yo ya lo sabía y lo acepté así. Con el paso de los años nuestra relación se ha hecho más, no se como decirlo- dijo queriendo evitar la palabra “fría”- quizá formal, más tranquila. Seguramente falta pasión pero a cambio cada uno de nosotros disfruta de sus espacios y es una relación cómoda, que no está nada mal. Eduardo y yo nos llevamos muy bien y valoro eso.
Como veis el nuevo episodio no contiene mucha capnolagnia pero me apeteció escribirlo para profundiar un poco más en el personaje de Celia Sandoval. El próximo episodio tendrá más humo y mientras podéis entreteneros con otro cuento en http://www.scribd.com/doc/71004536/El-jardin-de-la-orisha . Saludos.
Message Thread | Skip to this response ↓
![]()
« Back to index