Posted by Sigfrido on 12/19/2011, 1:53 pm, in reply to "Chicas de Bachillerato: Episodio 20."
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Me alegro de que te gustara el capítulo 20, Inside. Espero que a ti y a los demás también os guste el 21. ¿Como le irán las cosas a Malena ahora que tiene permiso para fumar?
Malena pronto se acostumbró a fumar delante de su madre y con esa mayor facilidad para fumar pudo fumar más que antes su gusto por fumar no tardó en convertirse en una necesidad. Pronto se hizo normal en ella fumar seis cigarrillos al día. Le gustaba poder fumar relajadamente y sin esconderse. La señora Fierro, que durante años había especulado con la idea de dejar de fumar, sin haberse decidido nunca, al encontrarse conviviendo con una joven y satisfecha fumadora vio su adicción con otros ojos y el tabaco recuperó para ella parte del encanto que había perdido con los años de tabaquismo rutinario. Se dio cuenta de que, al menos por el momento, no iba a dejar de fumar y, al liberarse de la fantasía de que no tardaría en dejar de fumar y pensando que estaba siendo un ejemplo un poco negativo para su hija, empezó a fumar menos, reduciendo gradualmente el número de cigarrillos, y empezó a comprar cigarrillos más suaves.
Unos días más tarde, un sábado, el matrimonio Plaza-Togores tenía como invitados a comer en su casa a un par de matrimonios de amigos, Eduardo y su mujer Celia, y Cosme y su mujer Justina. A la cena asistieron también Mariluz y su hermana Máxima.
Acabados los postres y al servirse el café, Eduardo sacó una purera y ofreció un puro a los demás comensales.
- Te voy a aceptar uno- dijo Cosme tras un momento de duda. Su esposa Justina Lires le dirigió una mirada de sorpresa que no llegó a reproche- Un día es un día- dijo Cosme con gesto travieso a modo de justificación.
Celia Sandoval sacó de su bolso un paquete de Dunhill International azul y ofreció un cigarrillo a su amiga Juliana, esperando que esta también viera en aquel encuentro una buena ocasión para fumar uno de sus ocasionales cigarrillos. Juliana aceptó y encendió el cigarrillo festivamente y la señora Sandoval la siguió, con lo que la sobremesa adoptó un marcado carácter tabaquista.
Exhalando contenta un denso chorro de humo, Celia vio frente a ella a Mariluz, se acordó de que la chica había estado experimentando con el tabaco y pensó que quizá ya estuviera fumando habitualmente.
-¿Y tu quieres uno?- le ofreció la señora Sandoval a Mariluz- Bueno, si tus padres no tienen inconveniente- añadió mirando al señor Plaza.
Mariluz, miró a su padre tímida e interrogativamente, tenía muchas ganas de fumar. Efren Plaza, cogido de improviso, consintió con un leve asentimiento.
- A estas alturas… no es el primer cigarrillo que fuma- consintió a su vez Juliana Togores festivamente.
Mariluz dejó que Celia Sandoval le diera fuego y exhaló contenta. Aunque desaprobaba que las chicas tan jóvenes como Mariluz fumaran, la señora Sandoval no podía evitar cierta satisfacción al ver como la mayoría de los comensales estaban disfrutando del tabaco con ella. Se fijó en la expresión sorprendida de su amiga Justina Lires ante la escena y le dirigió una sonrisa.
- Y dicen que ya no está de moda fumar- dijo la señora Lires a modo de tímida protesta.
- Oh, no es cuestión de moda, es que fumar es un placer ¿Porqué no te animas y coges un pitillo?- la invitó Celia con una sonrisa encantadora.
- Ya sabes que no fumo- contestó Justina cordialmente.
- Ya lo se chica, pero no hay que ser fumadora para fumar UN cigarrillo, y ya ves que la ocasión se presta a ello.
Celia le ofreció su cajetilla con una mirada juguetona y, tras un instante de vacilación, Justina chistó y cogió un pitillo meneando la cabeza como cuando se cede a una cabezonería de un niño. La señora Sandoval le dio fuego sonriendo triunfalmente.
Parece que Malena se ha convertido rápidamente en una auténtica fumadora, normal con la referencia tabaquista de su madre. Se han convertido en una de esas parejas de madre e hija fumadoras.
Mientras tanto Mariluz también ha hecho sus avances en su reconocimiento público como fumadora, esta vez ayudada por el entusiasmo tabaquista de la señora Sandoval. En el próximo capítulo veremos como continúa la velada.