Posted by Sigfrido. on 3/19/2012, 8:06 pm, in reply to "Chicas de Bachillerato: EPISODIO 27."
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Inside, gracias por tus palabras. Te dedico el episodio 28.
En el anterior episodio Mariluz cumplía 18 años. Veamos como la mayoría de edad hace cambiar su vida como joven fumadora.
Antes una aclaración. El episodio que sigue lo escribí mucho antes del 15M, así que no está inspirado en esos hechos, si hay algún parecido en las circunstancias se deben a mi deseo de que se terminara la terrorífica pasividad social.
Al día siguiente de su cumpleaños Mariluz fue a un estanco. “Se acabó ir a bares cutres con viejos borrachos a comprar tabaco”, pensó Mariluz encantada. Entró en el estanco con cara de niña buena, deseando traviesa que la creyeran menor de lo que era.
- ¿Que desea?- le preguntó el estanquero.
- Una cajetilla de Fortuna Plata y otra de Dunhill International Azul- dijo Mariluz inocentemente. Sabía que los Dunhill que fumaba la señora Sandoval eran caros, pero había pensado que un día es un día y que ese día se daría el lujo. Desde luego no iba a comprar una marca de las que venden en las máquinas expendedoras. Esperó la reacción del estanquero.
- Lo siento chica, no vendemos a menores.
Inmediatamente Mariluz sacó su carné de identidad del bolsillo y lo puso sobre la mesa, sin poder reprimir una sonrisa triunfal. El estanquero leyó el carné.
- Así que cumpliste ayer. Veo que no desaprovechas el tiempo ¿eh? - le dijo a su nueva cliente con una sonrisa cómplice mientras cogía las cajetillas de los estantes.
Mariluz pagó, abrió el paquete de Dunhill International arrojando el celofán a la papelera del estanco, salió del local sacando un cigarrillo de la cajetilla y lo encendió a la puerta del estanco. No se había sentido tan adulta desde que había aprendido a atarse sola los zapatos.
Lidia se encontró por la calle a su amiga Malena y se pusieron a charlar. Lidia estaba medio interesada por un chico que ya había dado muestras de interés hacia ella, pero no estaba segura de si le interesaba o no darle alas. Malena conocía algo a ese chico y a Lidia le interesaba su opinión, así que había una interesante conversación en perspectiva por lo que se sentaron comodamente en un banco del parque para charlar a sus anchas.
En un momento de la conversación Malena sacó sus cigarrillos y se encendió uno.
Ya te has enganchado ¿no?- le preguntó Lidia introduciendo un paréntesis en la conversación.
Si - asumió Malena- ya no puedo pasar sin fumar.
Oh Malena, el tabaco es un asco y te hace puré- lamentó Lidia- deberías hacer un esfuerzo y dejarlo.
Ya se que perjudica, pero me encanta fumar, así que no lo sientas por mi. De momento estoy perfectamente y quiero seguir fumando.
Tras esa digresión, las dos muchachas siguieron hablando del tema “chicos”.
Un rato antes, Mariluz salía de clase acompañada de su amiga Silvana cuando se encontró con Micaela.
-¡Eh Mika! ¿Que tal?
-Ah, hola Mariluz. Bien ¿Y tu? - contestó Micaela algo acelerada.
- Bien ¿Llevas prisa?
-La verdad es que si. Voy a la Federación de Empresarios ¿Os apetece venir?
Mmmm, bueno- contestó Mariluz dubitativa, extrañada de que Mika fuera a la sede de la patronal pero con ganas de andar un poco por ahí antes de irse a casa - ¿Pero que hay allí? ¿Una conferencia?- aventuró.
No, hay un encierro. Habían programado un acto con un directivo del Banco Central Europeo, famoso por andar diciendo por ahí que hay que bajar sueldos, flexibilizar los despidos, eliminar convenios colectivos y otras salvajadas por el estilo. Mi hermano Agustín conoce a unos tíos que decidieron ocupar la federación de empresarios como protesta y ahora están allí.
¿Está también Armando?- se arriesgó a preguntar Mariluz.
Creo que si. ¿Venís?- dijo Mika incluyendo a Silvana en la invitación.
¡Claro!- aceptó Silvana contenta- Si va a empezar una revolución no me lo quiero perder- bromeó.
Vamos- aceptó Mariluz.